# Nube

> La nube es el uso, a través de internet, de servidores, programas y espacio de almacenamiento de otra empresa, pagando por lo que se usa.

La **nube**, o computación en la nube, es la forma de usar servidores, programas y espacio de almacenamiento que pertenecen a otra empresa, a través de internet y pagando según el uso. Cuando un autónomo guarda una factura en Google Drive o una pyme trabaja con Microsoft 365, sus archivos y aplicaciones funcionan en los centros de datos del proveedor, no en el ordenador de la oficina.

**En resumen**

1. La nube son centros de datos reales de un proveedor, a los que se accede por internet con una cuenta.
2. Existen tres modelos de servicio (SaaS, PaaS e IaaS) y varios modelos de despliegue: nube pública, privada, comunitaria e híbrida.
3. El proveedor protege su infraestructura, pero los datos, las cuentas y los dispositivos siguen siendo responsabilidad de cada empresa.


## Qué es la nube (computación en la nube)

La nube es el conjunto de ordenadores de otra empresa que usas a través de internet en lugar de tenerlos en tu oficina. Puede darte espacio para guardar archivos, programas listos para usar o servidores completos, y normalmente pagas cada mes por lo que consumes.

El nombre engaña un poco: nada flota en el cielo. Tus documentos están en discos duros muy reales, dentro de edificios llenos de servidores, con vigilancia, refrigeración y generadores propios. La imagen de la nube se usaba desde hacía tiempo en redes y telecomunicaciones para representar lo que hay «al otro lado» sin entrar en detalles, y en los años noventa empezó a aplicarse a estos servicios. Sigue sirviendo para lo mismo: no necesitas saber dónde está la máquina para usarla.

### Un coworking para tus datos

Piensa en la diferencia entre alquilar una oficina propia y trabajar en un coworking.

Con la oficina propia compras los muebles, contratas la luz, arreglas la caldera y, si el equipo crece, te mudas. Con el coworking pagas una cuota por puesto: la limpieza, el wifi y la seguridad del edificio están incluidos, y el mes que viene puedes alquilar dos puestos más o devolver uno. A cambio, el edificio no es tuyo. Las normas las pone el operador, y si un día cierra o sube los precios, te toca recoger tus cosas.

La nube funciona igual. El proveedor compra los servidores, los mantiene y los protege; tú alquilas el espacio y las herramientas que necesitas. La comparación también recuerda algo importante: en el coworking nadie cierra tu cajón con llave por ti. Si dejas la llave puesta o le das una copia a cualquiera, el problema es tuyo, no del edificio.

### Cómo funciona, paso a paso

Cuando guardas un archivo en un servicio de nube, ocurre más o menos esto:

1. **Te identificas** con tu cuenta (usuario y contraseña, y a ser posible un segundo factor).
2. **El archivo viaja por internet** hasta el proveedor, cifrado durante el trayecto.
3. **Se guarda en sus centros de datos**, con medidas de redundancia que varían según el servicio.
4. **Queda disponible** desde cualquier dispositivo con tu cuenta: el ordenador (computadora) de la oficina, el portátil (laptop) de casa o el móvil (celular).
5. **El proveedor te cobra** según el espacio, los usuarios o el consumo del mes.

![Esquema en cinco pasos del recorrido de un archivo en la nube: uno, te identificas con usuario, contraseña y segundo factor; dos, el archivo viaja cifrado por internet; tres, se guarda en centros de datos reales del proveedor; cuatro, lo abres desde el ordenador, el portátil o el móvil; cinco, pagas según el espacio y los usuarios, cada mes o cada año.](/images/esquemas/glosario/como-viaja-un-archivo.svg)

El instituto de normalización estadounidense, el NIST, describió en 2011 las cinco características que definen la nube: autoservicio bajo demanda, acceso amplio por red, recursos compartidos entre muchos clientes, capacidad que crece o se reduce rápidamente y consumo medido ([NIST SP 800-145](https://nvlpubs.nist.gov/nistpubs/Legacy/SP/nistspecialpublication800-145.pdf), en inglés). Si un servicio cumple esas cinco, es nube, aunque su publicidad no lo diga.

### Tres maneras de alquilar la nube

La misma definición distingue tres modelos de servicio, según cuánto te da hecho el proveedor:

| Modelo | Qué alquilas | Ejemplos habituales en una pyme |
|---|---|---|
| **SaaS** (software como servicio) | Una aplicación lista para usar | Correo, ofimática y almacenamiento de Microsoft 365 o Google Workspace |
| **PaaS** (plataforma como servicio) | Un entorno para ejecutar tus propias aplicaciones | La base de datos de una aplicación hecha a medida |
| **IaaS** (infraestructura como servicio) | Servidores virtuales y discos | El servidor virtual donde vive la web de la empresa |

La mayoría de autónomos y pymes solo usa SaaS. Es el modelo en el que el proveedor se ocupa de más cosas, y por eso el más sencillo de mantener.

### Pública, privada, comunitaria o híbrida

El NIST distingue también cuatro modelos de despliegue. La **nube pública** la comparten muchos clientes y la gestiona el proveedor: es la de Google Drive, OneDrive o Dropbox. La **nube privada** está dedicada a una sola organización, en sus instalaciones o en las de un proveedor. La **nube comunitaria** la comparten organizaciones con necesidades parecidas, como un grupo de hospitales. La **nube híbrida** combina varias: por ejemplo, un disco en red en la oficina con copia en una nube pública. La entrada de Wikipedia sobre la [computación en la nube](https://es.wikipedia.org/wiki/Computaci%C3%B3n_en_la_nube) recoge la misma clasificación.

### Lo que ganas y lo que cedes

Para un negocio pequeño, la nube cambia sobre todo tres cosas a favor:

- **Trabajas desde cualquier sitio.** El mismo archivo está en la oficina, en casa y en el móvil, sin llevar discos de un lado a otro.
- **Dejas de mantener máquinas.** Las actualizaciones, las averías de hardware y la seguridad física del servidor pasan al proveedor.
- **Pagas lo que usas.** Si contratas a dos personas en septiembre, añades dos usuarios; si el proyecto termina, los quitas.

Y cede otras tres:

- **Dependes de internet.** Sin conexión, solo tienes lo que hayas sincronizado antes en tu dispositivo.
- **Dependes del proveedor.** Sus precios, sus condiciones y su continuidad dejan de estar en tus manos, y salir con años de archivos lleva trabajo.
- **El gasto se vuelve recurrente.** Ya no compras un servidor cada cinco años: pagas una cuota cada mes, mientras uses el servicio.

Ninguna de las dos listas decide por sí sola. Lo útil es ponerlas frente a la forma de trabajar de tu negocio.

### Un ejemplo: una gestoría de Valencia

Una gestoría de seis personas en Valencia tenía un servidor en un armario de la oficina. Las copias se hacían en un disco externo que alguien se llevaba a casa los viernes, cuando se acordaba. Al pasar a Microsoft 365, los documentos de los clientes se trasladan a carpetas compartidas en la nube, el correo deja de depender del servidor y el equipo puede trabajar desde casa los días de huelga de transporte.

Lo que no cambia: la gestoría sigue decidiendo quién ve cada carpeta, debe cerrar la cuenta de quien deja la empresa, tiene que proteger los portátiles y, como trata datos personales de clientes en España, sigue sujeta al RGPD. Microsoft lo explica en su [modelo de responsabilidad compartida](https://learn.microsoft.com/es-es/azure/security/fundamentals/shared-responsibility): en cualquier tipo de nube, los datos, las cuentas, los accesos y los dispositivos siguen siendo responsabilidad del cliente.

### Lo que la nube no es

Algunas ideas muy extendidas llevan a malas decisiones:

- **«En la nube ya está respaldado».** Tener un archivo en la nube no equivale a tener una [copia de seguridad](/glosario/nube-y-copias-de-seguridad/copia-de-seguridad/). Si lo borras o un ransomware lo cifra, el cambio se sincroniza.
- **«La nube es insegura».** Los grandes proveedores suelen proteger sus centros de datos mejor de lo que una pyme protege un armario de servidores. La mayoría de incidentes empieza por una contraseña robada o un permiso mal dado.
- **«La nube siempre sale más barata».** Depende del número de usuarios, del espacio y de los años. Para algunos negocios con archivos muy pesados, un disco en red local con copia en la nube cuesta menos.
- **«Gratis es suficiente para trabajar».** Los planes gratuitos tienen límites de espacio y de funciones, y suelen estar pensados para uso personal.
- **«Da igual dónde estén los servidores».** Para una empresa española con datos de clientes no da igual: el INCIBE recomienda comprobar que la información se guarda en servidores dentro de la Unión Europea ([INCIBE, 2020](https://www.incibe.es/empresas/blog/protege-tu-informacion-aplica-estas-recomendaciones-seguridad-servicios)). En América Latina, cada país tiene su propia ley de protección de datos.

### Qué puedes hacer hoy

1. **Haz inventario.** Anota qué servicios de nube usa tu negocio, aunque nadie los haya contratado oficialmente: el Drive de alguien, un grupo de WhatsApp con archivos, una cuenta de Dropbox antigua.
2. **Separa lo personal de lo profesional.** Si los archivos del negocio viven en una cuenta personal, planifica moverlos a una cuenta de empresa.
3. **Activa la verificación en dos pasos** en cada cuenta de nube que uses para trabajar.
4. **Comprueba dónde están los datos** que guardas de tus clientes y qué ley se aplica en tu país.
5. **Mantén una copia fuera de la nube principal**, en un disco propio o en un segundo servicio.

Para seguir, consulta qué es el [almacenamiento en la nube](/glosario/nube-y-copias-de-seguridad/almacenamiento-en-la-nube/) y en qué se diferencia del modelo [SaaS](/glosario/nube-y-copias-de-seguridad/saas/). Si estás eligiendo dónde guardar los archivos de tu empresa, la guía de [almacenamiento en la nube para autónomos y pymes](/guias/almacenamiento-en-la-nube/) recorre todas las decisiones paso a paso.



