Probar la restauración: la copia que nadie revisa
Una prueba de restauración consiste en recuperar datos reales desde una copia de seguridad, en otra ubicación, y comprobar que se abren, están completos y se recuperan en un tiempo aceptable. El INCIBE recomienda programar estas pruebas de forma periódica, porque una copia que nunca se ha restaurado puede estar incompleta, cifrada con una clave perdida o detenida desde hace semanas sin que nadie lo sepa.
Prueba de restauración de copias de seguridad en una pyme
Una prueba de restauración consiste en recuperar datos reales desde la copia, en otra ubicación, y comprobar que se abren, que están completos y cuánto se tarda. Es el paso que más se salta en el sistema de copias de cualquier empresa, y el INCIBE lo dice claramente en su guía de copias de seguridad para el empresario: no hay que asumir que, por haber hecho la copia, «está todo hecho», sino programar pruebas periódicas para que el día real se conozcan los procesos y funcionen.
La respuesta corta: una vez al trimestre, reserva tres cuartos de hora, restaura un archivo y una carpeta completa en otro lugar, mide el tiempo y apunta el resultado. Una vez al año, prueba algo más grande.
Por qué una copia falla sin avisar
Las copias rara vez fallan con estruendo. Fallan en silencio, y el fallo solo aparece al restaurar. Los motivos más habituales en un negocio pequeño:
- Una carpeta nueva que nadie añadió a la lista de lo que se copia.
- La clave de cifrado que solo conocía una persona, o que está guardada dentro de la propia copia.
- Credenciales caducadas: se cambió una contraseña y la tarea de copia dejó de conectarse.
- Un destino lleno que hace semanas que no admite copias nuevas.
- Una restauración lentísima: la guía del INCIBE recuerda que restaurar desde la nube depende de la conexión a internet.
Tres niveles de prueba
No todas las pruebas tienen que ser grandes. Esta escalera, con frecuencias que proponemos como punto de partida, cubre lo esencial sin parar la oficina.
| Nivel | Qué restauras | Qué compruebas | Frecuencia propuesta |
|---|---|---|---|
| 1. Un archivo | Un documento elegido al azar, de hace dos o tres semanas | Que se abre y es la versión esperada | Cada mes |
| 2. Una carpeta | El proyecto completo de un cliente, en otra ubicación | Número de archivos, tamaño, subcarpetas | Cada trimestre |
| 3. Un equipo o una cuenta | Un portátil (laptop) entero o el buzón de una persona, en un equipo de prueba | Tiempo total y si se podría seguir trabajando | Cada año o tras un cambio importante |
La guía del INCIBE pide, además, revisar los procedimientos de copia y restauración al menos una vez al año y cada vez que cambie de forma importante el inventario de información.
Protocolo de 45 minutos
- Elige al azar qué vas a restaurar, sin preparar nada antes. Si siempre se prueba la misma carpeta, solo se prueba esa carpeta.
- Restaura en otro lugar, nunca encima del original: una carpeta nueva o un ordenador (computadora) distinto.
- Pon un cronómetro desde que empiezas a buscar la copia hasta que el último archivo está disponible.
- Abre al menos tres archivos de tipos distintos: un documento, una hoja de cálculo y un plano, una foto o un PDF.
- Compara el número de archivos y el tamaño de la carpeta con el original.
- Haz que lo ejecute otra persona de vez en cuando. El INCIBE aconseja documentar el procedimiento para poder restaurar aunque falte el personal habitual.
- Borra la restauración de prueba cuando termines si contiene datos personales: una copia olvidada en un escritorio es otro riesgo.
- Apúntalo en la hoja de registro.
Hoja de registro para copiar
| Fecha | Qué se restauró | Desde qué copia | Tiempo | Resultado | Quién | Acción pendiente |
|---|---|---|---|---|---|---|
La última columna es la importante. Una prueba que falla no es un fracaso: es la razón por la que se hace.
Pongamos un estudio contable de cinco personas en Ciudad de México. En su primera prueba trimestral descubre que la carpeta del nuevo programa de nóminas, instalado meses después de configurar la copia, nunca se había copiado. El arreglo lleva cinco minutos; descubrirlo durante una avería habría costado semanas de trabajo.
Lo que dicen las normas
En España, el RGPD incluye entre las medidas de seguridad «la capacidad de restaurar la disponibilidad y el acceso a los datos personales de forma rápida» y un proceso de verificación regular de la eficacia de esas medidas (artículo 32). Fuera de la Unión Europea, el marco de ciberseguridad del NIST estadounidense, una referencia internacional, recoge en su versión 2.0 en español que las copias de seguridad se crean, protegen, mantienen «y comprueban».
Probar cada una de las tres copias
Si sigues la regla 3-2-1, tienes tres piezas y cada una puede fallar a su manera. La copia local suele restaurarse rápido; la de la nube depende de la conexión; la desconectada, de que el disco siga funcionando. Rotar las pruebas entre las tres copias de la regla evita descubrir tarde que una de ellas solo existía en el papel.
Las cuentas en la nube también se restauran
Un buzón de correo o una unidad compartida de la suite de oficina se restauran de forma distinta a una carpeta de un disco, y muchas veces desde otra herramienta. Si la empresa trabaja en Microsoft 365 o Google Workspace, incluye en el calendario una prueba sobre la copia de las cuentas de la suite: recuperar un correo borrado hace un mes es un buen primer ejercicio.