Cambiar de proveedor de nube: de Google Drive a OneDrive, de Dropbox a Drive

Cambiar de proveedor de nube en una empresa se hace con las herramientas oficiales del servicio de destino: Migration Manager de Microsoft para pasar de Google Drive o Dropbox a OneDrive y SharePoint, y el servicio de migración de datos de Google para pasar de OneDrive o Dropbox a Google Drive. Copian archivos, carpetas y, si se configura, permisos, pero no todo: Migration Manager, por ejemplo, no vuelve a crear los enlaces compartidos con personas externas.

Cambiar de proveedor de nube sin dejar nada por el camino

Pasar de Google Drive a OneDrive, o de Dropbox a Google Drive, suele ser consecuencia de otra decisión: la empresa cambia de paquete de correo y ofimática y los archivos tienen que seguirla. Es la otra cara de mover los archivos de la empresa entre sistemas, y la buena noticia es que el proveedor de destino suele poner la herramienta. Microsoft, por ejemplo, migra desde Google Workspace con su Migration Manager en seis pasos: conectar, examinar, preparar la lista, revisar destinos, asignar identidades y migrar.

La respuesta corta: con cuentas de empresa en los dos lados, usa la herramienta oficial del destino, que copia carpetas y permisos y genera informes. Con una cuenta individual, toca descargar y volver a subir. En ambos casos hay cosas que no viajan solas, y conviene apuntarlas antes de empezar.

La herramienta según el sentido de la mudanza

Herramientas revisadas en la documentación oficial en octubre de 2026:

De → aHerramienta oficialQuién la ejecutaQué copia
Google Drive → OneDrive y SharePointMigration Manager; con menos de 300 licencias se activa por defecto la versión simplificada (Lite)Un administrador de Microsoft 365 con rol de SharePoint, de migración o global, y un administrador de Google WorkspaceArchivos y carpetas; los permisos por archivo y las versiones anteriores, solo si se configuran
Dropbox → OneDrive y SharePointMigration ManagerUn administrador de Microsoft 365 y una cuenta de Dropbox con acceso de lectura a lo que se migraArchivos, carpetas y permisos, tras asignar usuarios y grupos
OneDrive → Google DriveMigración de datos de GoogleUn administrador avanzado de Google Workspace y un administrador global de MicrosoftArchivos, carpetas y permisos, hasta 500 usuarios por importación (Google)
Dropbox → Google DriveMigración de datos de GoogleUn administrador avanzado de Google Workspace y un administrador de equipo de DropboxArchivos, carpetas y permisos de una cuenta Dropbox Business, hasta 150 carpetas por importación (Google)
Cualquier servicio, cuenta individualDescargar y volver a subirLa propia personaSolo los archivos

Tanto Migration Manager (así lo documenta Microsoft para Google Drive) como la migración de datos de Google permiten pasadas incrementales: después de la copia inicial, una nueva ejecución trae solo lo nuevo o lo modificado. Eso permite migrar durante la semana y hacer el cambio definitivo un lunes.

Lo que no viaja, o no viaja solo

La documentación de Migration Manager es muy clara sobre sus límites (preguntas frecuentes de Microsoft). Úsala como lista de control, sea cual sea la dirección:

  • Enlaces compartidos con externos. No se vuelven a crear; hay que generarlos de nuevo en el destino y enviarlos a cada cliente. Haz la lista antes del cambio.
  • Colaboradores externos. La herramienta no comparte contenido con invitados de forma automática.
  • Permisos por archivo. Su migración está desactivada por defecto; si no la activas, los archivos heredan los permisos de la carpeta de destino.
  • Versiones anteriores. Por defecto solo se copia la última; las demás requieren configurarlo antes.
  • Sitios y mapas de Google. Google no permite exportarlos.
  • Nombres repetidos. Dos archivos con el mismo nombre en la misma carpeta llegan renombrados con (1), (2).
  • Documentos nativos de Google. Un documento de Google Docs no es un archivo de Word: abre unos cuantos en el destino y revisa el informe de migración.

El plan, paso a paso

  1. Inventario: usuarios, unidades o carpetas compartidas, volumen total y lista de enlaces externos activos.
  2. Destino preparado: licencias creadas y cada usuario de origen asignado a su cuenta de destino.
  3. Estructura congelada: reorganiza antes o después, nunca durante. Microsoft advierte de que renombrar carpetas a mitad de proceso crea duplicados.
  4. Copia inicial, mejor en fin de semana, y revisión de los informes de archivos omitidos.
  5. Pasadas incrementales hasta el día del cambio.
  6. Cambio: aviso al equipo, nueva aplicación de sincronización en cada ordenador (computadora) y en cada móvil (celular), enlaces externos recreados.
  7. Cierre: el servicio antiguo, activo pero sin uso durante al menos un ciclo de facturación; después, una exportación final archivada y la baja.

Si trabajas con una cuenta individual

Una diseñadora autónoma de Lima con unos 180 GB en una cuenta individual de Dropbox no puede usar las herramientas de empresa. Desde la web de Dropbox, una carpeta solo se descarga entera si pesa menos de 250 GB y tiene menos de 10 000 archivos, contando las subcarpetas, y la propia Dropbox recomienda su aplicación de escritorio para descargas grandes (Dropbox). Lo práctico es dejar que la aplicación descargue todo en su portátil (laptop) y subirlo después a Google Drive por tandas, dentro del límite diario de subida del servicio.

En sentido contrario, Google Takeout exporta los archivos de Drive en archivos ZIP o TGZ y puede enviarlos directamente a Dropbox, OneDrive o Box. Con una cuenta de Google Workspace, el administrador puede haber limitado esa exportación.

Si lo que mudas es un servidor, no una nube

Cuando el origen son las carpetas de un equipo de la oficina, las herramientas y los riesgos cambian. Las fases para migrar desde un servidor propio empiezan por un inventario y una limpieza que también sirven aquí.

Si el motivo es depender menos de un proveedor

Hay quien cambia de nube por precio y quien lo hace por no depender de un solo gigante. En el segundo caso, quizá te interese montar una nube que sea solo tuya o volver a guardar parte de los archivos en un NAS, con sus propias ventajas y obligaciones.