# NAS o nube: qué le conviene a un negocio pequeño

> Diferencias entre un NAS en la oficina y un servicio de nube para una pyme: pago, velocidad, mantenimiento, acceso remoto y copias, con una tabla para decidir.

Elegir entre un **NAS o nube** depende de cuatro factores: el tamaño de los archivos, la velocidad de la conexión a internet, quién se ocupa del mantenimiento y desde dónde trabaja el equipo. Un NAS es un servidor de almacenamiento que el negocio compra, instala en su oficina y mantiene; un servicio de nube se alquila por usuario o por espacio y lo mantiene el proveedor. Muchas pymes acaban combinando los dos.

**En resumen**

1. Un NAS da acceso rápido a archivos pesados dentro de la oficina, pero su mantenimiento, sus actualizaciones y su copia externa corren a cargo del negocio.
2. Un servicio de nube incluye el mantenimiento del hardware y el acceso desde cualquier lugar, a cambio de una cuota periódica y de depender de la conexión a internet.
3. Ni el RAID de un NAS ni la sincronización con la nube sustituyen a una copia de seguridad independiente.


## NAS o nube para una pyme: lo que cambia en el día a día

Un NAS (*network attached storage*, almacenamiento conectado en red) es un pequeño servidor con uno o varios discos que se conecta a la red de la oficina y comparte carpetas con todos los ordenadores (computadoras) conectados, como resume la entrada de Wikipedia sobre el [almacenamiento conectado en red](https://es.wikipedia.org/wiki/Almacenamiento_conectado_en_red). Es la forma más directa de [montar tu propia nube](/guias/almacenamiento-en-la-nube/nas-y-migracion/) sin depender de un proveedor externo: el equipo es tuyo, los datos están en tu local y nadie te cobra una cuota por usuario. A cambio, todo lo que un proveedor de nube hace por ti pasa a ser tarea tuya.

La respuesta corta: si el equipo trabaja casi siempre en la misma oficina y maneja archivos pesados, un NAS tiene sentido, siempre con una copia fuera del local. Si la gente trabaja desde casa, desde las instalaciones de los clientes o desde varias ciudades, la nube suele salir mejor. Entre los dos extremos hay muchos negocios que terminan usando ambos.

### Qué pagas y qué te toca hacer en cada caso

Con un NAS compras el aparato y los discos de una vez y los amortizas durante años. Después llegan los costes que no aparecen en la factura: el tiempo de quien lo configura y lo actualiza, la sustitución de los discos que fallan, un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI o UPS) para los cortes de luz y, sobre todo, una copia fuera de la oficina. Los propios fabricantes insisten en este último punto: QNAP recuerda en su página de seguridad que un RAID no es una copia de seguridad y recomienda aplicar la regla 3-2-1 ([QNAP](https://www.qnap.com/es-es/security)).

Con la nube pagas una cuota mensual o anual por usuario, y el espacio depende del plan. A fecha de octubre de 2026, por ejemplo, Google Workspace Business Starter aporta 30 GB por usuario a un almacenamiento que comparte toda la organización, y Business Standard, 2 TB por usuario, según su [tabla de límites de almacenamiento](https://knowledge.workspace.google.com/admin/drive/storage-and-upload-limits-for-google-workspace?hl=es). El proveedor se encarga del hardware, la electricidad y la redundancia; las cuentas, los permisos y las copias independientes siguen siendo cosa tuya.

### La comparación, criterio por criterio

| Criterio | NAS en la oficina | Servicio de nube |
|---|---|---|
| Forma de pago | Compra inicial del equipo y los discos | Cuota mensual o anual por usuario o por espacio |
| Velocidad dentro de la oficina | La de la red local, sin pasar por internet | La de la conexión, salvo los archivos ya sincronizados |
| Trabajo desde fuera | Exige montar un acceso remoto seguro | Incluido desde el primer día |
| Si se cae internet | La oficina sigue trabajando | Solo con lo sincronizado en cada equipo |
| Mantenimiento | Actualizaciones, discos y averías a tu cargo | Hardware y centros de datos a cargo del proveedor |
| Crecimiento | Más discos o un equipo mayor | Más espacio o más licencias |
| Copia fuera del local | Hay que organizarla aparte | Los datos ya están fuera, pero sincronizar no es respaldar |
| Dónde están los datos | En tu local | En los centros de datos del proveedor, en la región que fije el contrato |

Si en tu caso pesan más la velocidad en la oficina y el control del equipo, el NAS gana puntos. Si te importan más el trabajo desde fuera y olvidarte del hardware, gana la nube.

### La cuenta que casi nadie hace: cuánto tarda en subir

Un ejemplo ayuda a ver la diferencia. Supón un estudio de fotografía en Rosario que genera unos 60 GB de archivos RAW por sesión, con una red local de 1 Gbps y una conexión a internet que sube a 100 Mbps. Las cifras son hipótesis de partida, no mediciones: usamos unidades decimales (1 GB = 8000 megabits) y la velocidad nominal, y cualquier línea real rinde algo menos.

- **Copiar la sesión al NAS:** 60 GB son 480 000 megabits; a 1000 Mbps tardan 480 segundos, unos 8 minutos.
- **Subir la misma sesión a la nube:** esos 480 000 megabits a 100 Mbps tardan 4800 segundos, unos 80 minutos en el mejor caso.
- **Subir el archivo histórico de 1 TB:** son 8 000 000 megabits, es decir, 80 000 segundos, algo más de 22 horas con la línea al máximo.

Para este estudio, el NAS gana en el trabajo diario y la nube sirve como copia externa que se sube por la noche. Haz la misma cuenta con tus archivos y tu velocidad de subida real antes de decidir: el resultado suele zanjar la discusión.

### Tres negocios, tres decisiones

- **Una asesora fiscal que trabaja sola en Monterrey**, con documentos de oficina y PDF que le envían sus clientes. No le compensa mantener un servidor: una nube con cuenta de empresa, verificación en dos pasos y una copia independiente cubre lo que necesita.
- **Un estudio de arquitectura de seis personas en Valencia**, con planos y renders de varios gigas y todo el equipo en la misma oficina. El NAS acelera el trabajo diario; una copia en la nube lo protege de un robo, un incendio o un ransomware.
- **Una agencia con personas en Bogotá, Lima y Santiago.** No hay una oficina donde instalar el NAS ni una red local que aprovechar: la nube es la opción natural.

### Cuando el NAS tiene que salir de la oficina

Si eliges el NAS y alguien trabaja desde casa los viernes, necesitarás acceso remoto. Abrir puertos en el router es la vía más rápida y la más arriesgada; hay maneras de [entrar en el NAS desde casa sin exponerlo](/guias/almacenamiento-en-la-nube/nas-y-migracion/acceso-remoto-al-nas/) que conviene conocer antes de tocar la configuración.

### Si al final te quedas con los dos

Muchos negocios con oficina acaban repartiendo: archivos pesados en el NAS, documentos y colaboración en la nube. Ese [reparto entre NAS y servicios de nube](/guias/almacenamiento-en-la-nube/nas-y-migracion/nube-hibrida/) tiene ventajas claras y algunos costes que conviene prever. Y aunque solo uses el NAS, la nube sigue siendo un buen destino para [la copia externa de tu NAS](/guias/almacenamiento-en-la-nube/nas-y-migracion/nas-con-copia-en-la-nube/), cifrada y con varias versiones.



